|

Capacidad de percepción o
intuición
"El cuerpo del ser humano, como el de todos los animales,
está dotado de una capacidad primitiva de adaptación
a su entorno para sobrevivir de manera óptima. Sin que nadie
se lo enseñe, nuestro instinto, el sexto sentido, nos dice
como hay que actuar en cada circunstancia y con esta intuición
sabemos curarnos cuando estamos malos.
Esta sabiduría, se va perdiendo poco a poco
a medida que nuestro entorno se industrializa. Hoy en día
estamos más atentos en captar, acumular y analizar las diversas
informaciones que nos inunden. Nuestra atención está
dirigida casi exclusivamente hacia el mundo exterior y ya no tenemos
tiempo para percibir nuestros cambios internos.
Esta perdida del instinto es alarmante.
Quizás concedemos demasiada importancia a la acumulación
de conocimientos por lo que olvidamos agudizar este sentido primitivo
de presentimiento, sin el cual ni siquiera podemos diferenciar lo
bueno de lo malo entre tantas informaciones."
Darse la vuelta cuando
duele
"Acabamos de decir que la mejor manera
de curarnos es hacer todo lo que nos resulta bueno. Eso se aplica
también a los movimientos. Para ello tenemos que analizar
los ocho movimientos fundamentales: flexión y extensión,
lateralización derecha e izquierda, rotación derecha
e izquierda y tracción y compresión.
Probaremos cada uno de estos conjuntos de movimientos para saber
cual tienen menos soltura y se verá enseguida que los movimientos
opuestos producen una sensación muy gustosa. Así funciona
nuestro cuerpo.
Suelo explicárselo a mis pacientes de la
manera siguiente:
Cualquier movimiento doloroso es una señal roja para el cuerpo.
Tiene que saber parar inmediatamente y darse la vuelta para escapar
del peligro."
La arquitectura corporal humana
no tiene fallos
"La naturaleza nos ha regalado una buena arquitectura
corporal y gracias a ella podemos disfrutar de una vida sana. Este
precioso regalo se altera cuando nos apartamos de las pautas de
vida sanas. Afortunadamente, esta ley de la naturaleza no es nada
rígida y tiene bastante margen de tolerancia por lo cual
solo nos hace falta mantenernos sin exceso. Sigo insistiendo en
que mis pacientes hagan un pequeño esfuerzo para mantenerse
en este margen. Pero si se apartan un poco de las pautas de vida
saludables, el sistema de retroalimentación tardara más
tiempo para ponerse en función...
Somos libres de seguir esta regla o de rechazarla.
Pienso que viviremos más alegremente y mejor, tan solo respetando
el mínimo principio de la naturaleza."
|