Indice sobre el SOTAI
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SOTAI-HO Y DEPORTE
En el entrenamiento del deportista no pueden faltar el calentamiento y el estiramiento muscular como parte de su rutina diaria. Ambas actividades mantienen su musculatura lista para el esfuerzo y resistente a las lesiones. Nosotros proponemos añadir la terapia Sotai-Ho como una parte más de dicha rutina. Los ejercicios de Sotai no son estiramientos tal y como se conocen en occidente; ni siquiera tienen el mismo objetivo de flexibilizar los musculos y hacerlos más resistentes al esfuerzo. Su objetivo es doble. Por un lado pretende devolver al cuerpo del deportista la simetría perdida por su actividad específica. Por otro lado, el Sotai ayuda a la recuperacion de una lesión.
Cuando hablamos de devolver la simetría o corregir la postura no nos referimos exclusivamente a la estructura como tal. En un sentido más amplio nos referimos al movimiento que surge de dicha estructura. El Sotai actáa sobre la estructura a través del movimiento. En ocasiones es imposible que la estructura recupere la simetría que la anatomía define como adecuada; bien porque la alteración se debe ya a la deformidad alguna de sus partes por el entrenamiento diario, o bien porque el deportista tiene una estructura no regular desde su nacimiento. La actividad específica y repetitiva del deportista prepara la estructura de su cuerpo para que determinados movimientos se ejecuten de la forma más potente y con menor gasto de energía. Se sacrifica el movimiento adecuado cuyo eje es la cadera por velocidad y potencia muscular con ejercicios especificos para su consecución. El cuerpo se adapta a esa nueva condición y olvida otras partes de la estructura y de su movimiento que no le son de tanta importancia. Podemos decir que en ultima instancia se rompe el equilibrio de estructura y movimiento. Con Sotai intentamos recuperar la movilidad natural de todas las partes del cuerpo.
La suavidad y ausencia de dolor de los ejercicios de Sotai lo hacen adecuado incluso en deportistas lesionados. Además se pueden trabajar zonas con dolor de forma distal sin necesidad de forzar la zona afectada. Se practican de forma suave y acompañados de la respiración. No debe doler, algo que parece inevitable en determinados ejercicios de mantenimiento del deportista. El Sotai busca el movimiento ideal que después de realizarse no deja al cuerpo en estado de tensión.
No hay que olvidar tampoco el concepto holístico del Sotai; aunque se pueden trabajar zonas específicas del cuerpo, el trabajo a nivel general es más importante. Además de trabajar la estructura externa, trabaja tambien a nivel interno. La estructura puede afectarse por una lesión o movimientos repetitivos no adecuados, o por el efecto de un desequilibrio a nivel interno. A la inversa, una estructura deficiente afectará tarde o temprano a nivel interno. El cuerpo busca siempre el centro. Un desequilibrio provocará una serie de adaptaciones anómalas para buscar el punto de equilibrio en bipedestación y dar continuidad a la vida de la mejor manera posible. La estructura se adapta para favorecer la función. Debido a que mejora la estructura/movimiento, el Sotai provoca mejoras en el Sistema Nervioso Autónomo, así como a nivel de la circulación sanguínea y linfática. Pero, insistimos en que no podemos hablar de corrección postural, sino de corrección de la movilidad. Cuando el desequilibrio estructural ha degenerado algun elemento de dicha estructura, no es posible volver al punto original. Ademas, cada persona tiene su punto de equilibrio que se rompe cuando se altera el movimiento; trabajando sobre este se vuelve al punto 0 de esa persona, a su equilibrio homeostático.
Segun Hashimoto, el dolor se muestra en función de lo estresado que este el tejido blando. Cuando se trabaja el lado agradable realmente se hace sobre la zona afectada. El movimiento hacia ese lado es la forma de escapar del dolor que tiene el cuerpo. Pareceria que el ejercicio a favor de la contractura sería contraproducente; pero es precisamente esta acción y la posterior liberación lo que provoca la relajación de la musculatura. No se trabaja a favor del dolor, sino que esta zona se protege con lo que denominamos movimiento de escape del cuerpo. Se trabaja a favor de la tensión cuya liberación lleva al organísmo a relajar la zona, antes o después. La terapia Sotai no fuerza el reequilibrio, este viene sólo cuando el organismo entiende cuando y como debe hacerlo.

  Para equilibrar se libera la parte congestionada. No se trata de compensar sobrecargando el lado no afectado. Hay que favorecer el movimiento natural. El Sotai siempre se dirige a las zonas donde existe una dismetría estructural o del movimiento. La mayoría de los deportes no trabajan de forma simetríca la estructura corporal. Pensemos en el tenis, el golf, el salto de longitud, el ciclismo, etc. El equilibrio estructural acaba rompiéndose.
 

A través de la respiración relajada y la concentración en el ejercicio el deportista toma conciencia de su cuerpo como un todo; cuerpo y mente unidos. Normalmente el deportista lleva su parte física al extremo para conseguir sus objetivos. Se rompe el equilibrio entre lo físico y lo mental; la mente ya no controla al cuerpo de manera adecuada y ocurre el desequilibrio que puede llevar a la lesión. Trabajando de forma habitual con Sotai, el punto de equilibrio entre ambas partes se restablece; la mente domina al cuerpo y recuerda cual es su punto de equilibrio y se lo devuelve.
Existen cuatro ejercicios basicos de Sotai que se pueden trabajar de forma individual (lo que denominamos autosotai):
1. flexión de tobillos, actua sobre toda la musculatura posterior del cuerpo flexibilizando la columna vertebral.
2. rotación de cadera, actua sobre la columna y miembros superiores e inferiores
3. subir y bajar la cadera, actúa sobre columna, caderas, hombros, zona abdominal y costal
4. elevación de la cadera y ligera rotación, actúa sobre la zona pectoral, costal, abdominal, cuello, miembro superior e inferior.
Pero para cada deportista se necesitarán ejercicios de Sotai adecuados. Por eso el trabajo con un terapeuta experimentado es siempre necesario. Este recomendara los ejercicios que el deportista necesite, ademas de controlar el proceso y la evolución del tratamiento.

Publicado en la revista ESPACIO HUMANO no 120 (junio 2008)
Autores: Shigeru Onoda
Raul Gomez Villa. Socio AESH no 12/07